La configuración planetaria Júpiter – Urano – Plutón

En orbe desde noviembre de 2016 hasta abril de 2017

Hace varios meses tenemos activa una importante configuración planetaria que involucra a Júpiter, Urano y Plutón formando una Cuadratura-T en los signos cardinales de Aries, Libra y Capricornio. Esta alineación se mantendrá aún en orbe por algunos meses más dando tiempo para que sus efectos calen profundo en nosotros, individual y colectivamente. Especialmente una vez al mes, cuando la Luna, asociada a nuestro inconsciente, instintos y emociones, pase por Cáncer y transforme esta Cuadratura-T en una Gran Cruz enterrando más profundo aún su mensaje en nosotros.

También habrá otros momentos durante el 2017, cuando todo lo que simboliza esta alineación planetaria para nosotros, se pueda precipitar movilizando con mayor fuerza las situaciones que intenta cambiar, esos momentos serán promovidos por el tránsito de Marte al pasar por cada uno de los ángulos de esta alineación. Algunas de las fechas destacadas son alrededor del 19 de febrero (muy pronto) y alrededor del 4 de julio. Después de esto, la alienación entre Júpiter, Urano y Plutón perderá fuerza, porque se saldrá del orbe.

El simple hecho de que los signos cardinales estén involucrados en esta configuración, nos avisa que, como humanidad, estamos en una época de nuevos comienzos y emprendimientos, que es tiempo de iniciar, intentar, atreverse, promover, etc. Cualquier acción que favorezca seguir avanzando y moviéndonos hacia adelante. La función de la cualidad Cardinal es echar a andar, activar, mover, hacer que las cosas sucedan y producir efectos en el mundo exterior buscando dejar huella en él. Es decir, nos recuerda que estamos en los albores de una nueva era como humanidad y como individuos y que ya necesitamos “comenzar”.

Aunque Urano y Plutón hace varios años están dentro del orbe de una cuadratura, lo que ha estado promoviendo los sorpresivos y radicales cambios sociales que hemos ido presenciando a nivel mundial, lo relevante es que ahora Júpiter se involucra y aporta su energía a la ecuación. Esto introduce a todos los cambios ya declarados, la necesidad de encontrarles el sentido profundo que tienen para nosotros en lo personal y como colectividad. Júpiter contribuye con su comprensión superior y perspectiva desde la cual los hechos cobran significado y nos ayudan a ver el por qué y para qué de lo que sucede. Júpiter es el que expande nuestra visión para obtener ese enfoque que enriquece la experiencia vivida y nos permite integrarla como algo positivo y con un sentido real para nuestra evolución. Anuncia que es tiempo de incorporar nuevos valores morales a todo lo que estamos creando ahora y también en la nueva estructura que surgirá a partir de todos estos cambios.

Para comprender mejor el trabajo que estas energías planetarias están realizando en estos momentos, sería útil comenzar por recordar lo que cada una de ellas representa por separado, tanto como impulso psíquico y energético.

 

JÚPITER (en Libra)

Su energía es expansiva, alegre y expresiva estimulando una sensación de confianza y optimismo ante la vida. Representa el tipo de filosofía con la que interpretamos las experiencias que vivimos, los valores morales que sustentan la realidad en la que creemos y que terminamos creando en lo personal y como colectividad. Describe las creencias que mantenemos sobre nosotros mismos, el sentido que le damos a nuestra vida y aprendizajes y nuestra capacidad para sentir alegría y confianza. En este tiempo, todo esto está siendo examinado desde el sentido de la justicia, la unión y el amor de Libra.

URANO (en Aries)

Su energía es eléctrica y vibrante, nos despierta movilizando cambios rápidos y que se desarrollan de formas inesperadas. Representa nuestra necesidad de libertad para poder experimentar la vida, evolucionar, seguir nuevos caminos y estilos y desarrollar nuevas habilidades o descubrir otras facetas sobre nosotros mismos. Está asociado a nuestra capacidad para romper las cadenas que nos atan y limitan nuestro progreso individual y colectivo. En este tiempo, todo esto está exaltado desde la individualidad, el valor y la fuerza emprendedora de Aries.

PLUTÓN (en Capricornio)

Su energía es densa y desgarradora, porque activa experiencias que nos “matan” y transforman profunda y radicalmente. Representa nuestra capacidad para renacer y comenzar de cero las veces que sea necesario. Describe nuestra herencia ancestral inconsciente y el poder transformador que poseemos en nuestro interior y que sólo descubrimos cuando vivimos sus procesos de muerte y renacimiento. En este tiempo, todo esto está transformando lo pasado, lo que estaba establecido y las viejas estructuras que daban orden a la realidad física de Capricornio.

Ahora bien, siempre debemos recordar que no hay una sola forma de interpretar esta combinación de energías, porque a cada uno de nosotros nos movilizará algo distinto, según cuan receptivos seamos a alguna de estas energías en particular, lo que a fin de cuentas, determina cómo experimentaremos los procesos que activan.

Por lo tanto, vayamos por parte:

Júpiter-Urano-Plutón  /  Urano-Plutón-Júpiter  /  Plutón- Júpiter-Urano

  • Nuestras viejas creencias se liberan, lo que desencadena una profunda transformación
  • El sentido que le damos a la vida cambia y evolucionamos a medida que integramos nuestro lado oscuro
  • Nuestra evolución personal nos pide hacer cambios radicales que le dan más sentido a nuestra vida y la expanden
  • Realizamos un proceso de muerte y renacimiento con una profunda comprensión de la libertad que nos brindará
  • Al hacer consciente nuestro lado oscuro nos liberamos finalmente de su control inconsciente y expandimos lo que creemos de nosotros y de nuestra vida
  • Descubrir los tesoros ocultos que guardamos en nuestro inconsciente nos ayuda a creer más en nosotros y crecer a medida que nos liberarnos y cambiamos

Con estos pocos ejemplos, comprendemos mejor las múltiples formas cómo esta combinación de energías se puede manifestar tanto en un nivel colectivo como más personal.

 

SU EFECTO A NIVEL PERSONAL

En lo personal, esta alineación tenderá a manifestarse a través de las casas donde recaigan estos planetas en la carta, haciendo que su efecto se revele en nuestra realidad cotidiana. De cualquier forma, movilizarán los procesos antes mencionados, pero exteriorizándose dentro de esas áreas de experiencia personal.

Considerando que esta Cuadratura-T se forma en signos cardinales, y dependiendo del Ascendente de  cada uno, vinculará su influencia a los siguientes temas:

  • Identidad externa – hogar y/o familia – relaciones íntimas – profesión y/o imagen pública
  • Valores y/o dinero – hijos y/o creatividad – sexo y/o crisis – proyectos y/o amistades
  • Comunicación – trabajo y/o servicio – creencias y/o viajes – inconsciente y/o vidas pasadas

Al final, se espera que a nuestra realidad vayan entrando situaciones que, de alguna forma, nos rompen los esquemas o desordenan las estructuras que nos dan la ilusión de seguridad y estabilidad sobre la cual intentamos construir nuestra vida. Tanto Urano como Plutón son energías de CAMBIO (así, con mayúscula), aunque cada una tiene su propio estilo para incorporar esos cambios. Como mencioné antes, Urano es veloz, sorpresivo y excitante. Su energía libre o revolucionaria nos ayuda a romper las cadenas (emocionales, psicológicas o heredadas) que aún nos mantienen atados al pasado y no nos dejan avanzar. En cambio Plutón es una energía lenta e inexorable, un poco cruel y difícil de penetrar, que nos recuerda que aquello que ya cumplió su ciclo útil en nuestra vida, debe desaparecer, debe morir… nos guste o no. Al estar combinadas, estas dos energías nos anuncian un período potente y radical en cuanto a cambios y transformaciones se refiere, si o si es tiempo de avanzar, pero sin vuelta atrás… ya no es sólo tiempo de probar nuevos caminos (Urano), una vez iniciado el movimiento, ya no habrá retorno (Plutón). Esto es porque, para esta altura de nuestra evolución (personal y colectiva), nuestro nivel de consciencia y auto-conocimiento a crecido tanto que la realidad que habíamos construido y en la que aún vivimos, ya nos quedó chica y ahora debe ser eliminada para dejar espacio para la nueva consciencia que está entrando… la que creará nuestra nueva realidad.

Ahora bien, el hecho que el aspecto entre estos dos planetas sea una cuadratura, inicialmente sugiere dos cosas: o estos cambios serán resistidos y bloqueados de distintas forma, lo que obliga al Universo a elegir por nosotros… y en ese caso, los cambios que se introduzcan pueden no acomodarnos o positivamente descubrimos que aplicando el «ejercicio consciente de la voluntad» volvemos esas experiencias en nuestra mayor fortaleza tanto psicológica como espiritualmente, porque forjamos y recuperamos el poder de crear y transformar lo que queramos desde la fuerza de la VOLUNTAD que, al fin de cuentas, es el poder de nuestro espíritu manifestado en este plano de existencia.

 

SU EFECTO A NIVEL COLECTIVO

En cuanto al efecto que esta alineación tiene para nosotros como humanidad, no hace falta mencionar los inesperados eventos que hemos observado los últimos años como para comprobar las grandes transformaciones y convulsiones que estamos viviendo. Nuevamente son reflejo de estas dos energías de cambio, Urano y Plutón, pero ahora que se han ido incorporando los cambios que eran necesarios, Júpiter nos recuerda que ha llegado el momento de empezar a reconocer el sentido profundo que tienen, de preguntarnos las razones que los movilizaron y la filosofía con la que habrá que encarar la nueva realidad que surge del caos, además de ver cómo nos han enriquecido y ayudado a expandir el potencial que tenemos como sociedad.

Los temas asociados a Júpiter, cuando se trata de su relación con lo colectivo son los dogmas, creencias y religiones, las autoridades espirituales que dictan lo que es correcto de lo que no lo es (según el criterio de su respectivo dogma). Ya no es raro cuestionar a las iglesias y exigirles que actúen con transparencia hacia sus fieles y definir lo que es correcto para nosotros hace rato que dejó de ser su privilegio…

Pero Júpiter también se asocia a nuestra capacidad para sentir alegría y disfrutar de la vida, volviéndola más rica y expansiva para nosotros. Tal vez no sea tan evidente para algunos, pero colectivamente estamos comenzando a entender la importancia de recuperar nuestra alegría de vivir y la simple capacidad de gozar de quienes somos y de lo que hacemos, lo que ha ido cambiando el sentido y la prioridad que le damos a nuestras actividades recreativas donde simplemente disfrutamos de ser y elevamos nuestra vibración y consciencia. Aunque parezca superfluo, esta configuración nos ha ayudado a introducir en el inconsciente colectivo la comprensión de lo trascendental que es sentir alegría de vivir y disfrutar nuestra vida para cambiar la realidad que tenemos y volverla más rica y gozosa… de a poco esta filosofía eleva nuestra vibración colectiva y transforma el escenario mundial.

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