El terremoto de 2010 y la energía de Urano

Cuando señalé, en el artículo anterior sobre el Período Presidencial 2010-2014 que “estará marcado por la energía propia de Urano trayendo cambio, progreso e innovación” pensaba precisamente en la energía de ese planeta y todo lo que ella involucra, pero ni en mis más audaces previsiones me hubiera atrevido a sugerir un efecto tan devastador como lo que terminó sucediendo. Sin embargo, me parece que sería un interesante aporte analizar con más detalle lo afirmado, lo que sucedió y lo que se espera para adelante, porque hay varias reflexiones que hacer al respecto.

En primer lugar, cuando una persona está a punto de experimentar un tránsito de Urano, el astrólogo suele advertir sobre un período duro en donde muchas cosas en su vida van a cambiar de manera imprevista y violenta porque la energía de Urano acostumbra introducir importantes trastornos en el sistema de vida, de hecho, una de las palabras que habitualmente se utiliza para definir esa experiencia es justamente “terremoto”. Pero no se debe pensar que este planeta es algún tipo de “castigador o sádico” que se complace en dañar a las personas. En astrología, hay cuatro planetas encargados de activar los procesos de cambio y evolución, pero cada uno tiene un estilo y energía propia, y en el caso de Urano.., ya todos han entendido su manera de hacer las cosas. En general, el propósito es derribar todo aquello que ya ha cumplido su etapa en la vida del individuo para dejar espacio a cosas y experiencias diferentes que necesariamente debe incluir en la nueva fase que comienza para él, y como otra de las funciones de este planeta es hacer las veces de “despertador” de la conciencia, obligadamente debe hacer las cosas de manera violenta y enérgica, justamente para sacudir los espíritus y hacerlos reaccionar como se necesita para lo que está por comenzar, las personas ya no pueden seguir en un estado de inconsciencia y viviendo como autómatas, precisan estar atentas y despabiladas porque ciertamente lo que se inicia es un intenso proceso de crecimiento, evolución y progreso…. y aquí volvemos a lo que partí señalando sobre el artículo anterior, porque todo lo indicando hasta ahora es aplicable a Chile como una nación que se encuentra bajo los efectos de un importante tránsito de Urano, entre otros.

Pero a continuación, formulo otro comentario en relación a los eventuales acontecimientos que se sucederán y a “la velocidad que aún no es posible dimensionar”, porque al estar más atento, el ciudadano común y las mismas autoridades, estarán en una mejor posición para reconocer y redefinir antes lo que se necesita hacer, adquiriendo todo un ritmo y una velocidad que en otra etapa de la historia nacional no se habría logrado porque la energía de Urano es así, vibrante y veloz.

En síntesis, ahora Chile está experimentando un tránsito de Urano que, evidentemente ya activó el proceso de evolución que le corresponde presidir, y a lo largo de los meses se unirá a otros planetas, que también están activándose, para profundizar y fijar firmemente las bases de esos cambios, pero lo que más me llamó la atención cuando elaboré las predicciones para el futuro período presidencial, fue que no sólo Chile tiene activo a este planeta sino también el próximo gobierno y Piñera mismo, o sea que, la acción de esta energía planetaria está activa y manifestará sus efectos en casi todas las áreas del quehacer nacional. Irónicamente, al final este terremoto se presenta como una bendición muy disfrazada, porque terminará siendo el encendido del motor que activará el cambio y la renovación que ya estaba determinada para Chile, la diferencia positiva, es que ahora sus ciudadanos y autoridades estarán despiertos y mucho más conscientes para hacer correctamente lo que se debe hacer.

Finalmente, es importante recordar que lo que afirmé al decir “se inicia un período de grandes y radicales transformaciones no sólo en lo político y económico sino muy particularmente en lo social” tiene su base no sólo en el tránsito de Urano (que es más rápido y violento para manifestarse) sino también en la configuración que se formará entre Saturno, Urano y Plutón, tres de los cuatro planetas encargados de iniciar los procesos de cambio y evolución que mencioné al principio, por lo que es impensable que sucesos trascendentales no ocurran en el país, el único consuelo es que, como esta es una configuración cósmica, muchos países vivirán situaciones de alteraciones importantes como nosotros porque ya estamos dentro del proceso de crecimiento y toma de mayor consciencia a nivel mundial que apunta al 2012.

Uno de los efectos que todos estos tránsitos están destinados a producir, es un auténtico cambio en la conciencia de los chilenos, una modificación en la autoimagen que tenemos de nosotros, además de la oportunidad de descubrir nuevas habilidades que tal vez no sabíamos que teníamos como nación o que aún no desarrollábamos completamente y que ahora se darán las circunstancias apropiadas, sean obligadas o no, para ponerlas en práctica. Volver a observarnos con nuestras debilidades y nuestras fortalezas…. ese es un apreciable desafío. Finalmente, todo esto es potencial, de eso se trata todo, es una invitación desde los cielos para que realmente lleguemos a ser todo lo mejor que podemos ser como país…. aceptaremos la invitación? Y como suelo advertir a quien me consulta, un tránsito de Urano inicialmente puede traer caos, desastre y mucho miedo, pero una vez pasada la primera impresión y devuelta la calma, las posibilidades para crecer son siempre más y mejores de lo que había antes, sólo hay que saber respetar el tiempo del duelo por todo lo perdido, y luego volver a iniciar sintiéndose más libre e íntegro. Y ahora me sumo a la energía reinante en el ambiente: ¡Fuerza Chile, que se puede!

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