Explicación científica para la astrología: todo es energía!

Hace siglos que ronda en el aire una importante pregunta sobre la astrología que no había tenido respuesta: ¿cómo funciona o por qué medios influye en nuestra vida? De hecho, es una duda que, por no encontrar una explicación “científica” a lo largo de los siglos, hizo que la astrología perdiera valor y seriedad frente a su hermana, la astronomía. Sin embargo, gracias a Dios, las épocas cambian y los nuevos tiempos traen progresos y avances científicos, se crean nuevos instrumentos, se desarrollan innovadores estudios, se exponen nuevas técnicas y se introducen originales enfoques para estudiar viejas teorías y por fin, las cosas mejoran para la astrología! Como consecuencia de todo esto, iniciando el siglo XXI, la astrología finalmente está en condiciones de anunciar una explicación científica para sí misma, y ahora puede demostrar por medio de qué fenómeno físico funciona! Pero mejor vayamos al asunto:

LOS ANTECEDENTES CIENTÍFICOS
Durante la década de los años 70 se descubrió que, dentro del sistema solar, el Sol y Júpiter eran fuentes que emitían cierto tipo de ondas electromagnéticas… han pasado los años y los instrumentos que ahora tenemos para estudiar estos y otros fenómenos físicos son impresionantemente superiores y más sofisticados, y cada día nos permiten descubrir maravillas naturales del cosmos que ni siquiera imaginábamos hace unos años atrás! Es un descubrimiento tras otro que nos fascinan y dejan claro lo poco y nada que sabemos del universo y de las radiaciones que pululan por él y que a lo largo de nuestra historia siempre hemos recibido pero que, recién ahora, podemos comprobar y medir con ayuda de esos nuevos instrumentos como, por ejemplo, el prototipo de instrumento llamado MAD (Multi-conjugate Adaptive optics Demonstrator) de 8 metros de diámetro montado en el Observatorio Europeo en Chile que trabaja en longitudes de onda de infrarrojos y que obtuvo impresionantes imágenes de Júpiter… o también, las imágenes tomadas por la Sonda Cassini que muestra las radiaciones solares siendo contenidas por el campo magnético de la Tierra. Claro!, hace 500 años o incluso hace pocas décadas atrás jamás habríamos podido afirmar que sucedían estos fenómenos naturales ni entenderlos como para sostener que son la base científica que explica cómo funciona la astrología, pero ahora las cosas son indiscutiblemente distintas!

Pero mejor tratemos de entender un poco más eso de las ondas electromagnéticas… sí, para mí también son algo complicado, pero no por eso voy a afirmar que son una tontería o que no existen!, como hacen los detractores de la astrología. Para empezar, debemos saber que las ondas electromagnéticas son radiaciones emitidas por las vibraciones de los electrones que forman la materia y se desplazan a la velocidad de la luz. El espectro electromagnético se organiza de acuerdo con sus longitudes. Hacia un extremo del espectro se agrupan las ondas más largas, como las de frecuencias de sonidos que puede percibir el oído humano, mientras que en el otro extremo se agrupan las ondas extremadamente cortas, pero con mayor energía y mayor frecuencia en hertz, como las pertenecientes a las radiaciones gamma y los rayos cósmicos. Algunas de las longitudes muy largas, son como la corriente alterna que empleamos en nuestras casas y las frecuencias muy altas, de miles de millones de hertz o ciclos por segundo, con longitudes extremadamente cortas, son como las que poseen las radiaciones cósmicas, que son partículas subatómicas provenientes del espacio exterior con una energía muy elevada debido a su gran velocidad, cercana a la velocidad de la luz. La única diferencia entre un grupo de ondas y el otro, dentro del espectro electromagnético, es su frecuencia en hertz (Hz), su longitud en metros (m) y el nivel de energía que transmiten medida en joule (J). La verdad es que nadie nunca ha podido ver ni tocar los famosos rayos UV que tanto daño nos causan, sin embargo, actualmente se ha comprendido y aceptado que sí producen efectos concretos sobre nosotros y a pesar de no poder verlos o tocarlos, nadie osaría afirmar que son una tontería o que no existen… sería sabio aplicar ese mismo criterio cuando se quiera hablar sobre la astrología, porque estamos considerando el mismo fenómeno físico para ambos casos!

Y ahora que tenemos más clara la idea de las ondas electromagnéticas, falta precisar una importante variable en esta ecuación: porque si efectivamente los planetas son emisores de distintas frecuencias de ondas que viajan por el espacio y llegan hasta nosotros aquí en la Tierra, dónde están los receptores encargados de recoger esas ondas? Pues bien, están en nuestros propios cuerpos y en la Tierra! Son los conocidos chakras o centros energéticos del cuerpo humano asociados a las glándulas endocrinas, pero que la Tierra también posee y son ciertos puntos a lo largo de la geografía del planeta que corresponden también a los 7 chakras principales. Esta es finalmente la explicación por la cual aquellos planetas tan distantes allá en el espacio y sin aparente relación con nosotros, nos afectan e influyen en nuestros estados de ánimo y acciones determinando varios factores sobre nosotros o, tal vez deba decir, sobre el tipo de vibración o sensibilidad electromagnética en la que vibramos desde el momento de nuestro nacimiento. Y voilà! La astrología ha sido explicada científicamente!

LAS CONSECUENCIAS DE ESTO PARA LA COMPRENSIÓN DE NOSOTROS MISMOS
Pero la comprensión de esta verdad es sólo el principio, porque este simple hecho científico nos pone ante la necesidad de aceptar que somos energía pura y que nos movemos por la energía, la irradiamos y la recibimos de todas partes, también desde el espacio para seguir interactuando con nuestra realidad material…. la cual, en el fondo, también es energía en su vibración más densa donde las partículas del átomo giran a 9/10 de la velocidad de la luz creando la ilusión de la materia. Pero conforme nos movemos hacia arriba en la frecuencia de vibración, la realidad se vuelve más inmaterial o etérea y al girar a mayores velocidades, nuestro nivel de conciencia se vuelve mayor, por lo tanto, incluso se podría afirmar que la conciencia corresponde al nivel de percepción de nuestra realidad o a nuestra personal velocidad de vibración. Lo que implica este hecho científico no es menor para la comprensión que buscamos sobre nosotros mismos, porque nos obliga a reconsiderar TODO lo que creíamos y dábamos por seguro sobre nuestra realidad conocida y sobre nuestra interacción con ella. Pero por muy natural y a nuestro alcance que se encuentre toda esa energía, se requiere de un trabajo previo antes de poder utilizarla a nuestra conveniencia, y pasa por realizar una profunda e intensa limpieza y curación emocional antes de alcanzar niveles superiores de vibración y conciencia; no existe otro camino ni ninguna otra fórmula, es algo totalmente indispensable. Pero la buena noticia es que desde el espacio, con las actuales posiciones planetarias, ya estamos recibiendo la ayuda que necesitamos para llevar a cabo dicha hazaña y efectivamente elevar nuestro nivel de conciencia o velocidad de vibración tanto en un nivel individual como colectivo! El cielo nos bendice… siempre lo ha hecho!

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