Las señales de los tiempos

“Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: Va a llover, y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: Viene bochorno, y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo? San Lucas 12,54.

Ya en su tiempo, Jesús observó la deficiente capacidad que tiene el hombre para ver lo que tiene delante de sus ojos, para ver lo obvio. Suele decirse que “no hay peor ciego que aquel que no quiere ver” o como el mismo Jesús le recordó a su generación: “Escucharéis bien, pero no entenderéis, miraréis bien, pero no veréis….” Ya sea por temor a lo desconocido, incomprensión de lo que viene, ignorancia o inseguridad, los hombres rara vez muestran una disposición relajada y abierta ante un cambio personal o generacional. El cambio no sólo es parte de la vida sino que es definitivamente necesario para crecer y evolucionar. Nada permanece inalterable, irónicamente esto es lo único constante. Por lo mismo, es mucho más sano aprender a aceptar la realidad del cambio y procurar ver en él todo lo bueno que tiene para nosotros para así perderle el miedo.

Aunque muchos sólo la consideran una moda, el creciente interés por la astrología expresa una de las respuestas más naturales por parte de quienes han desarrollado cierto grado de conciencia e intentan entender y obtener una mejor perspectiva de los sucesos que por todas partes se están gestando, en vez de seguir haciendo como que aquí no pasa nada. Nada sucede por casualidad o coincidencia, todo tiene un sentido y propósito, y es nuestra responsabilidad aprender a “explorar estas señales” tal como Jesús nos advirtió. Pareciera como si algunos pensaran que por no enterarse o no entender las cosas, éstas no van a suceder… grave error, sucederán igual, el problema para ellos es que no estarán preparados para lo que viene y, por lo tanto, reaccionarán mal o equivocarán sus decisiones. A esta altura de nuestra evolución, realmente es una torpeza querer mantener una cómoda inconsciencia o ignorancia a modo de protección, ya que la humanidad ha progresado lo suficiente, y efectivamente está preparada para los cambios que vienen, creer que no es así es menospreciar nuestros propios logros. Así como la humanidad estuvo preparada para la introducción de la energía de Urano y todas las revoluciones que introdujo como la industrial, la francesa, que significó un progreso en los derechos humanos, y tantas otras o desde hace algunas décadas, está preparada para los avances que se siguen produciendo en el campo de la genética, también lo está ahora para los cambios que apuntan a un aumento de nuestra integridad como seres más responsables y conscientes de las consecuencias de nuestras propias acciones u omisiones. No es algo que debiéramos temer o contemplar con ansiedad, más bien deberíamos tomarlo como los cambios naturales que transforman a un niño en un adolescente, porque la humanidad está a punto de iniciar esa transformación interna que nos llevará un par de pasos adelante en nuestra evolución como raza. Definitivamente pienso que ya es hora que empecemos a actuar de acuerdo a lo avanzados que estamos como especie y dejemos de excusarnos en nuestra “naturaleza humana” para evitar hacer los esfuerzos que debemos realizar en este momento de nuestra historia evolutiva. Este es un tiempo especial, sólo falta que lo reconozcamos!

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