Y al final… ¿para qué sirve la astrología?

Si te fijas, siempre que necesitamos ubicarnos dentro de un espacio cerrado o interior, como un centro comercial, una exhibición, un hospital, etc., para saber en qué lugar del inmueble nos encontramos y qué dirección debemos tomar, según queramos salir de ahí o llegar a otro punto dentro de él, solemos buscar esos mapas que, con cierta ironía, nos dicen “USTED ESTÁ AQUÍ” para hacernos saber nuestra real posición dentro del complejo. Pues bien, con esa simple información, quedamos en situación de elegir conscientemente la dirección que desde ahí nos conviene seguir, ya que ahora sabemos exactamente dónde estamos parados… así también podríamos explicar el valor de la información que entrega una carta astral y lo revelador que se vuelve interpretar los tránsitos planetarios cuando se activan en ciertos períodos de la vida.

Muchas veces nos sentimos desorientados, enojados o frustrados con nuestras circunstancias personales, pero no siempre conocemos la causa que origina esas emociones, pero incluso, en los casos en que sospechamos de dónde podrían venir, igual no tenemos tan claro el por qué y para qué de dicha experiencia y, por lo mismo, comenzamos a sentir la necesidad de encontrar esa valiosa carta de navegación que nos aclare el camino que estamos siguiendo, que nos informe de qué se trata el proceso en el que estamos involucrados, qué emociones tenemos que elaborar o nos explique la lección espiritual que nos conviene integrar, y así aprovechar la oportunidad colaborando con nuestro propio crecimiento personal. Esa es la verdadera finalidad y el sentido profundo que tiene el conocimiento astrológico para nosotros: es una técnica o herramienta de orientación, es ese oportuno mapa a nuestro alcance que nos dice: “usted está aquí”… dejándonos en posición de elegir de manera mucho más consciente hacia dónde queremos partir, según nuestras necesidades, deseos o misión espiritual. Es un mapa que nos ayuda a comprendernos mejor, nos permite descubrir potenciales internos aún por desarrollar y profundizar en los patrones inconscientes que aún debemos trabajar (como respuesta al aforismo griego “conócete a ti mismo”) brindándonos la oportunidad para transformarlos, si así lo deseamos, y recordándonos que, aunque a veces hay ciertas experiencias que debemos vivir, a las que solemos llamar “destino”, siempre contamos con la libertad para elegir de qué manera vivimos esas experiencias, a lo que llamamos “libre albedrío”… es ese delicado entramado sobre el cual tenemos la posibilidad y responsabilidad de ir entretejiendo el diseño que deseamos crear, de acuerdo a nuestro propio estilo, madurez y nivel de consciencia.

Otra forma de explicar lo que es y para qué sirve la astrología, es comparar su simbolismo, signos y gráficas con un lenguaje ancestral que encierra en sí toda la sabiduría adquirida a lo largo de los siglos sobre la naturaleza humana. Verla como depositaria de importante información sobre nosotros mismos que nos facilita avanzar en ese permanente viaje a nuestro interior (razón por la cual este sitio se llama “viaje interior”). Es un hecho que, con toda la información que es posible desprender de una carta astral, se podría escribir un libro completo, el problema es que la información está codificada y resumida en símbolos y signos que nos hablan de energías, de las energías que nos conforman y de cómo están combinadas, pero también nos orienta sobre cómo podemos transformar en algo más positivo la dinámica que hemos establecido para expresar esas energías. Por esta razón, es que siempre soy tan entusiasta a la hora de enseñar astrología, porque estoy consciente del valor real que ésta tiene para todos aquellos que sinceramente desean comprenderse a sí mismos y avanzar en sus caminos de crecimiento y auto conocimiento. También siempre estoy buscando rectificar las ideas equivocadas que aún persisten sobre su utilidad y sentido real, y entiendo el importante desafío que es cambiar la manera en que se la ha utilizado hasta ahora, sin embargo, esto también está cambiando, así es que me sumo a las iniciativas que buscan enseñar la manera correcta y más provechosa de acercarse a la astrología y su profunda sabiduría… más que mal, todo lo que esta herramienta tiene que decirnos es “información reservada” sobre nosotros mismos, qué más podemos pedir? … sólo astrólogos y maestros que estén dispuestos a enseñarla y difundirla con amor y dedicación.

La astrología no es adivinación, nunca lo ha sido. Cuando se hace la interpretación de una carta astral o de los tránsitos planetarios para un determinado período de tiempo, lo que el astrólogo hace es describir las energías que están activas. Hoy en día, se entiende mejor la idea de las energías, aceptando que todo es energía y de que nosotros mismos somos energía. Y en el fondo, de eso se trata todo, porque la astrología nos enseña cómo interpretar las múltiples combinaciones de energías que hay dentro de nosotros (según la carta astral) y las energías que están a nuestro alrededor (según los tránsitos). Es más simple de lo que parece. Lo que sucede es que aún muchos tienen la idea tradicional de que aquí hay “algo mágico o sobrenatural” debido al desconocimiento general sobre las energías de las que todos estamos formados. Sin embargo, gracias a Dios todo eso está evolucionando, lo que permitirá que los conceptos de “libre albedrío” y “responsabilidad individual” tomen el lugar central que siempre han tenido para que un individuo se desarrolle de manera más consciente y empoderado de sus propios recursos y potenciales. No olvidemos que los pensamientos que creamos y las emociones que sentimos también son energías que irradiamos hacia el exterior produciendo efectos sobre los que creemos no tener ninguna responsabilidad… error, el estudio y profundización de la carta astral permite tomar consciencia de eso también.

Para entender mejor lo que digo sobre la combinación de energías de una manera sencilla, un ejemplo cotidiano no estaría mal. De hecho, todos estamos todo el tiempo haciendo “interpretaciones de energías combinadas”… dónde y cómo?, fácil… todos somos capaces de describir a una persona, según las percepciones que recibimos de su vibración, comportamiento, reacciones y decisiones habituales. Eso es captar su tipo de energía general. Ahora bien, cuántas veces no hemos jugado mentalmente con la idea de imaginar cómo sería juntar a esta persona con esa otra y predecir cómo se llevarían y qué resultados se podrían esperar al verlas trabajar juntas o formar pareja? Eso es combinar energías, simple verdad? Un astrólogo hace lo mismo, pero conociendo en profundidad las energías de los planetas y manejándose con los efectos que éstos pueden tener sobre la naturaleza humana, según la combinación de energías que la carta astral muestra… es algo más complejo y elaborado, pero la idea central es la misma. Somos energía, todo es energía.

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