Urano en Aries

Desde hace un tiempo que observamos sincrónicamente protestas, paros, levantamientos y movilizaciones sociales en tantos países: Grecia, España, Chile, países del norte de África, países Árabes, países Latinoamericanos, etc., todas naciones cuyas políticas y formas de dirigir a sus ciudadanos son variadas… acaso la humanidad ha enloquecido? No, para nada. Todos esos movimientos sociales reclaman por lo mismo: nuevas formas de administrar la política, ejercer el poder y la introducción de sistemas que verdaderamente incluyan y protejan a las masas. Es un clamor colectivo, una enérgica llamada de atención a las autoridades de todo el mundo y a la manera en que se han aceptado sus prácticas hasta ahora. Ahora hay más consciencia de la necesidad de dejar espacio y crear oportunidades para transformar los cómodos e industrializados sistemas establecidos y considerar seriamente la adopción de cambios a nivel colectivo. Pero por qué en este momento y de esta forma tan global y vehemente?

La respuesta es que durante el 2011 Urano finalmente terminó de entrar al signo Aries…, hecho que en sí es parte de la explicación astrológica a tanta efervescencia mundial. Por lo tanto, analicemos en detalle las energías involucradas. Comencemos por Urano, una energía asociada a las revoluciones y las reformas, a la libertad y la liberación de las cadenas del pasado, al pensamiento independiente y progresista. Urano es una energía que expresa sensibilidad social, humanismo y acción política porque su mentalidad idealista y avanzada lo inspira para imaginar nuevas formas de participar en sociedad o mejores sistemas para la conveniencia de los grandes grupos humanos. Para Urano el bienestar de las masas es más importante que los intereses individuales (aunque esto suene a contradicción, ya que Urano es contradictorio) y su acción siempre apunta a innovar y a hacer progresar cualquier situación que sienta se ha estancado más de lo necesario. Es un destructor de sistemas, y entre más rígidos y severos sean esos sistemas, más determinación y rebeldía mostrará. Esta fuerza, orientada a desintegrar cualquier sistema social, económico o político que se haya vuelto demasiado rígido combinada con la potencia de Plutón en Capricornio que, desde 2008 ya está trabajando en eso incluso desde las profundidades de la tierra (actividad volcánica), sólo puede hablar del importante período de transformaciones y radicalizaciones que se observan a todo lo ancho del planeta… no son casualidades. Son manifestación, entre otras cosas, de la energía de Urano en toda su plenitud pero exacerbadas por la vibración de Aries, un signo que, igual que Urano, es muy enérgico y dinámico, como tampoco es casualidad el estilo novedoso de protestar y manifestarse, donde el ingenio y la originalidad propios de Urano comienzan a tomar fuerza en la mayoría de las movilizaciones.

Sin embargo, la energía de Urano tiene un lado menos atractivo que debe ser tenido en cuenta para reconocerlo a tiempo y saber evitar sus consecuencias, me refiero a su tendencia errática y contradictoria, su rebeldía por el placer de llevar la contra y su dificultad para adaptar sus ideas o ideales al mundo material. Su fortaleza está en el mundo de las ideas y la mente pero su debilidad, en el mundo de las formas físicas y los límites terrenales. Confiemos que la capacidad para destruir y renovar cualquier estructura, propia de la energía de Plutón en Capricornio, aporte la disciplina, la estabilidad y el orden que se necesitará después del caos primordial que el paso de Urano por Aries dejará a nivel mundial, requisito indispensable para el comienzo de cualquier nueva era! Porque Urano es el caos primordial.

En cuanto a Aries, este signo aporta el tipo de vibración que estimula una conciencia pionera, emprendedora y una sobresaliente capacidad para iniciar cosas nuevas, es decir, es la chispa que enciende la mecha y el valor que se necesita para emprender nuevos caminos. Es una fuerza dinámica e inspiradora porque posee confianza en sí misma e independencia, además es valiente y atrevida, auto motivada y comprometida con aquello que le interesa obtener. Su voluntad es directa, espontánea y honesta, no se anda con rodeos ni dobles intensiones sobre lo que desea conseguir o lo que espera que los demás hagan en su favor. En general, es un signo idealista que inspira, impulsa y otorga un fuerte apasionamiento por todo lo que considera justo o esencial… muy apropiado para el comienzo de cualquier nuevo orden o para iniciar importantes cambios sociales, como ahora. Sin embargo, y a pesar de tantas cualidades tan deseables y admirables, Aries, al igual que los demás signos, también tiene su lado oscuro que es necesario mencionar porque puede terminar afectando negativamente aquello por lo que tan noblemente se está luchando en estos momentos. Tal vez las características más perjudiciales sean su impaciencia, violencia y falta de moderación que exacerba su necesidad de satisfacción inmediata, ya que no sabe esperar. Cuando Aries se descontrola, las soluciones y respuestas que pide deben ser “ahora, ya” de lo contrario, su pasión lo vuelve violento y temerario para alcanzar los objetivos que persigue pudiendo echar a perder todo lo avanzado. Es un delicadísimo equilibrio que debe ser observado a cada paso.

Afortunadamente, también están activos Neptuno y Quirón en Piscis y Plutón en Capricornio que aportan sensibilidad y solidez, pero como en esta oportunidad el objetivo es explicar la dinámica de Urano en Aries, no nos adentraremos en esas otras posiciones por ahora.

Ahora observemos las fortalezas y debilidades de esta interesante combinación de energías. Qué tendencias hay que alentar y cuáles vigilar para que no se pierda todo el esfuerzo? En lo positivo, Urano y Aries comparten su tendencia idealista y esperanzada, su rapidez y osadía, su independencia e inquietud por hacer o iniciar cosas nuevas. Todos estos aspectos refuerzan la idea de que efectivamente estos son tiempos para recorrer valientemente nuevos caminos, sentir convicción por los ideales, que son el motor y la fuerza tras las palabras y las acciones y, sobre todo, estar dispuestos a aceptar el caos inicial que los cambios conllevan para ganar independencia y la atención de quienes fueron elegidos para velar por la correcta y justa distribución de los recursos planetarios, ya que son de todos y no de unos pocos bien coordinados.

En cuanto a las tendencias más negativas de esta unión, destacan la intolerancia y la disposición a oponerse, a la rebeldía, a la irreflexión pero, por sobre todo, al egoísmo extremo motivado por el individualismo. Cariñosamente, podríamos ver estas tendencias como las de un niño pequeño con pataleta. El problema radica en que en un estado así no se puede razonar ni llegar a ningún tipo de acuerdo con la persona, porque ella sólo quiere imponer su voluntad en ese momento, y no acepta o no quiere ver los límites de tiempo, forma y fondo que impide que eso que desea pueda ser realizado en el acto. Esta frustración exacerba su impaciencia haciéndola aplicar más fuerza a sus reclamos que, por muy justos y apropiados que sean, no dejan el espacio ni dan el tiempo que se requiere para replantear y reorganizar todo el sistema que se entiende debe ser cambiado.

Lo oportuno sería que colectivamente fuéramos capaces de mantener el ideal, el valor y la fuerza que se requiere para iniciar los cambios que se necesitan pero sin dejarnos llevar por la impaciencia, la frustración o la violencia si estas transformaciones no se materializan tan rápido o de la forma que esperábamos, porque no hay que olvidar que en el mito, Urano solía rechazar a sus hijos (sus creaciones) por encontrar que no estaban a la altura de sus expectativas… no vaya a suceder lo mismo ahora y se repudien las soluciones que las autoridades entregan sólo porque no son exactamente lo que se imaginaba que debían ser… atentos con eso!

¿Qué podemos esperar para Chile, entonces?
El tránsito de influencia mundial que se ha descrito hasta ahora también activa algunas áreas en la carta astral de Chile relacionadas con los asuntos que más efervescencia están produciendo en estos momentos. Me refiero al tema de la educación chilena. Efectivamente, Urano (cambios, innovaciones y revoluciones) está en sextil con Júpiter (estudios superiores y universidades) sugiriendo que, a pesar de lo que se pueda pensar inicialmente, es un buen momento o el más fluido para los cambios que se busca introducir en las universidades, y es altamente probable que los resultados finales vayan en la dirección deseada y dejen satisfechos a los interesados. Sin embargo, no puedo decir lo mismo de los estudiantes secundarios porque, en este caso, hay otro tránsito activo para ellos haciendo que sus expectativas generales se vean demoradas y, en parte, frustradas y no se descarta que literalmente “pierdan el año escolar” porque es Saturno (negaciones, demoras y frustraciones) quien está haciendo una conjunción con Mercurio (la educación escolar) hasta final de año y gran parte del próximo. No digo que no vayan a obtener lo que buscan, sólo digo que se demorará mucho más de lo que pensaron cuando comenzaron los movimientos, y de hecho, estas frustraciones y un rápido tránsito de Marte podrían generar una indignada reacción para finales de agosto o principio de septiembre. No obstante, el consuelo que los estudiantes secundarios tendrán por la prolongada demora que vivirán para ver cumplidas sus aspiraciones, es que los cambios que logren serán mucho más profundos y de efectos más duraderos. Paciencia chiquillos!

Otro interesante efecto que el tránsito de Urano está causando en Chile, es el que tiene relación con la iglesia, la fe y el sentido que los chilenos le dan a la vida en general (Júpiter), ya que al ser un aspecto armónico, Urano libera, reforma e independiza las consciencias de los dogmas del pasado que ya cumplieron su etapa y deja las puertas abiertas para otras formas de relacionarse con Dios y darle sentido a la vida. Este tránsito es muy prometedor y positivo, a pesar del desconcierto inicial propio de la energía uraniana. Estos efectos liberadores no sólo acortan el proceso de evolución social en el que están los chilenos sino que lo exacerba, tal como sucede en otras partes del mundo, pero acotado a determinados temas nacionales. De cualquier forma, la influencia de Urano en trino al ascendente de Chile también indica que la imagen (no sólo la autoimagen como nación sino la imagen de Chile ante los demás países) está cambiando rápidamente y de manera muy positiva, especialmente para las nuevas generaciones.

Pero no deja de llamar poderosamente mi atención que parte importante de los tránsitos activos sobre las movilizaciones estudiantiles son generados o tienen relación con el área de “la oposición al gobierno” (incluyendo a Neptuno y Quirón) y me hace pensar que efectivamente en estos movimientos podría existir “una mano negra” desde ese sector, y no hay que ser entendido en política para imaginar las razones que animan acciones ocultas como las que se sugieren. De hecho, a principios de año en las predicciones que elaboré para Chile, hice un comentario sobre la tendencia que existía a que “la oposición” actuara de manera encubierta en contra del gobierno de turno (por envidia y/o heridas abiertas)… ojalá que todo esto sólo lleve a resultados positivos para los chilenos… lo único que me pone un poco nerviosa de esta influencia, es que muestra un preocupante patrón que se repite: la vez anterior fue para la crisis de 1973 y la vez anterior a esa, durante la crisis de 1931, simple historia nacional unida a los ciclos planetarios astrológicos! Ojalá que los políticos de ahora sepan actuar con la sabiduría que los errores del pasado dejan y no con el egoísmo propio de la naturaleza humana. Todos los chilenos se lo vamos a agradecer!

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